Me cago en los bordes
Este fin de semana cedí -otra vez- a los impulsos consumistas que me atacan de vez en cuando y fui de rebajas. No esperaba encontrar gangas (lo que queda a estas alturas de temporada no se ha vendido porque no ha convencido a nadie antes) pero algún descuento interesante siempre se puede encontrar.
Todo bien, a no ser por un par de dependientas incompetentes con las que me encontré. Imagino que, después de la campaña de Navidad, las chicas llegan cansadas a las rebajas y están hartas de clientes ignorantes. Pero yo nunca he sabido cuál es mi talla. De nada. Ni de camisas ni de pantalones ni de zapatos. Una buena dependienta debería ser capaz de saber la talla del tipejo que tiene enfrente con un simple vistazo. Pues no. En lugar de esto, me sueltan:
Si tú no sabes qué número usas, vamos arreglados. ¿Qué esperas? ¿Que te traiga un par de zapatos de cada número?
¿Eso son formas de tratar a un cliente? No contesté. Me di la vuelta y salí de la tienda por la puerta que tenía justo detrás. Cuando la puerta estaba cerrándose a mi espalda, oí a esa niñata que decía: "¡Qué borde!". Ahora resultará que el borde soy yo. Me fui sin decir nada precisamente para no soltar la lista de improperios que se me pasó por la cabeza. Cerrada la puerta, no me contuve y estuve cinco minutos cagándome en toda su familia.
Y es que el mundo de los servicios está muy falto de profesionales. Permitidme otro ejemplo. Como os contaba en otro artículo, hace poco me he comprado un piso. Tenía un problema de desagüe en uno de los retretes e hice venir al fontanero de la promotora para que lo arreglara. Después de haberlo analizado, va el tío y dice:
Pues esto se le va a quedar así. Arreglarlo lleva mucho trabajo y yo tengo otra obra ahora.
¿Y a mí qué coño me importa si tienes otra obra? Si hubieran hecho las cosas bien desde un principio, no se les solaparían las tareas. ¿Es que dichos como "el cliente siempre tiene la razón" o "pagando, San Pedro canta" ya han quedado desfasados?
Por curiosidad, he mirado en un portal de ofertas de empleo y veo que la amabilidad sigue siendo demandada en las empresas:
BUSCAMOS: Una persona amable, cordial en el trato, organizada, responsable y resolutiva, con gusto por realizar este tipo de funciones.
Si de vez en cuando nos topamos con dependientes chungos no es porque las empresas hagan mal su selección de personal, sino porque cada vez es más difícil encontrar personas bien educadas.
Me cago en todos los que se dedican a los servicios siendo bordes. Atender a un cliente significa saber gestionar la relación que se tiene con él. Se supone que, además de la venta ocasional, se procura dar un servicio de calidad, con el objetivo de fidelizar y retener a los clientes. La mayoría de profesionales de este sector están muy lejos de saber cuidar a sus clientes. No se dan cuenta de quién les está dando de comer.
Me he quedado a gusto… Estoy mucho mejor.







murmullo cucarachas, el blog dijo
Con lo facil que es sonreirrrrrrrr..cagonlaputadeoros... la proxima vez..te llevas una cámara de fotos y la preguntas si puedes fotografiarla o fotografiarle... ya veras lo que es una cara de mala hostia..de verdad!!!!!...
ta luegoooooooooooo
pd.. si andas hasta los huevos de tanto concurso...pasate por el definitivo... el que hemos hecho en el blog....!!!..y participa... que seguro que tu mensaje no es de los peores!!!!!
15 Enero 2007 | 11:17