Jodidos lunes… Después de un par de días en los que me había podido despertar cuando el cuerpo ya no necesitaba más descanso, un aparato -que yo mismo había programado- se ha encargado de interrumpir mis sueños. Me cago en el despertador.
Somos esclavos de nuestro horario. Y lo que es peor: entregamos nuestra vida voluntariamente a relojes y despertadores que nos van diciendo qué tenemos que hacer en cada momento. Estoy convencido de que, si pudiéramos vivir como nos diera la gana, el despertador sería el aparato del que más personas prescindirían.
Una prueba evidente de que todos odiamos al despertador la encontramos los días en que, milagrosamente, le ganamos la partida al maldito cacharro. Ya sea por costumbre, por falta de sueño o por casualidad, a veces conseguimos despertarnos unos minutos antes de que el gallo cacaree. ¡Ah, qué placer! No hay mejor forma de empezar el día que poder desactivar la alarma antes de que suene. El despertador tenía un cometido: armar un jaleo suficientemente molesto. Al desvelarnos antes de hora, somos nosotros quienes conseguimos molestarle a él, impidiéndole trabajar. Si yo fuera despertador, me jodería muchísimo que el pringao al que tengo que devolver al mundo real cada mañana me callara la boca antes de que llegaran mis cinco minutos de gloria.
Pero la vida es dura. Hay que cumplir unos horarios para trabajar y pagar nuestras deudas. Creo que la única manera de librarme de ese trasto es que me toque la Primitiva. Hasta entonces, cada mañana seguiré cagándome en el despertador.
Me he quedado a gusto… Estoy mucho mejor.






¿Y que me decís de usar el móvil como despertador? Pero ¿es que no usamos ya suficientemente el puñetero móvil que además tenemos que tenerlo en la mesilla de noche marcando la cuenta atrás para ir a currar? ¿No le ha ocurrido a nadie que odia el tono por defecto de los nokia porque lo usa en su móvil para despertarse?
Sé que no me va a tocar la lotería -básicamente porque no la compro- y tengo asumido que seguiré sufriendo a esta tediosa y odiosa maquinaria...
También me cago :-P
Hoy le he ganado yo la partida !!!! Nunca pensé que jodía al puto movil de los cojones (yo soy de los que usa el movil) cuando no dejaba hacer su función. . Así que desde ahora cada vez que me despierte antes que el aparato del demonio, me alegraré y seré un poco más feliz, aunque, desgraciadamente, tendré que ir al curro como cualquier otro puto pringao!!!!
Mil gracias, cagontó. Ya verás que pasada esto de los blogs, conoces gente interesante, te diviertes,aprendes mil cosas. Yo es casi como si tuviera un hijo, vamos. Saludos!
Jajajajaj
Y todo es verdad!!
me encanta tu blog, segui asi
El mejor momento del dia es cuando me meto en mi cama bajo el nórdico calentito y noto como todos mis músculos se relajan uno a uno después de la tensión acumulada a lo largo del día.
¡POR ESO YO TAMBIÉN ME CAGO EN EL PUTO DESPERTADOR!
;)
Para mi lo peor es cuando te desvelas y aún no ha sonado, y piensas "mmm, me quedarán aun dos o tres horitas de sueño...", miras el reloj y sólo quedan 10 minutos para tener que levantarte... me mata, me desquicia, me convierte en el prota de un día de furia.
Así que ale, cagadas masivas y nucleares para el despertador.
..yo siempre me despierto antes de que suene la alarma. Me considero la parte dominante de nuestra relación.