Me cago en los que hacen ruido (en el tren)
Los trenes de cercanías son, probablemente, el sitio donde más gente y menos personas hay. Encontrar un sitio para sentarse no es fácil, demasiada gente, pero hay pocas personas. Y es que la mayoría de los culos que calientan los asientos son la parte más educada del cuerpo que los aguanta.
De momento, me voy a cagar en los que hacen ruido (habrá para todos, que nadie se sienta discriminado).
Están los que llevan música a tope. Si los auriculares fueran decentes, el sonido saldría hacia los oídos. No necesitarían subir tanto el volumen y los que estamos a su alrededor no nos veríamos obligados a oír reguetón (es curioso, pero este estilo domina entre los maleducados).
Después, los que hablan alto. También me cago en ellos. Otra coincidencia: los que vocean suelen ser niñatos o extranjeros. Imagino que los niñatos se han quedado sordos con tanto reguetón. Y será que en Ecuador o Pakistán se habla muy alto, pero esto es España y, aunque no se puede decir que seamos un ejemplo, no gritamos en los trenes.
Termino con los teléfonos móviles. Tolero el "ring" del teléfono si suena pocas veces y con un volumen adecuado. Pero me cago en las tías que tienen el teléfono perdido por el bolso y no saben encontrarlo cuando suena. Y en los viejos que, por sordera o ignorancia, llevan el volumen al máximo. Lo que ya me saca de quicio es el sonido del teclado. Mucha gente no lo desactiva nunca y se dedican a enviar mensajes cortos (¡incluso a jugar!) con el "bip" sonando para cada tecla pulsada. Desesperante. Me cago en ellos.
Me he quedado a gusto… Estoy mucho mejor.
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trujo dijo
jajajajaja. Muy bueno eso de...
"el sitio donde más gente y menos personas hay"
El reguitón de los cojones lo sufro en mis propias carnes. Debería estar prohibido esa música del mismo diablo.
26 Octubre 2006 | 11:40 AM