…o susceptible. No alcanzo a encontrar el motivo, pero me cuesta entender por qué muchas de las cosas que me indignan pasan desapercibidas a la mayoría de la gente.

Con demasiada frecuencia (en la calle, en el tren, en el televisor…) observo comportamientos que me irritan. Gente que fuma en zonas prohibidas. Gente que grita. Otros que huelen mal. O que no son conscientes de que no están en su casa y creen que se pueden comportar como les dé la gana. En esas situaciones, una oleada de sangre caliente llega a mi cerebro y me apetecería recriminarles con la mejor educación posible: "¿Por favor, podrías dejar ese papel en la papelera en lugar de tirarlo al suelo?". Pero no puedo. Sé que, si en ese momento me acercara e intentara hablar, por mi boca sólo saldrían insultos y reproches. Por eso miro hacia otro lado, mientras murmuro sin que me oigan: "me cago en ti". O "me cago en tu puta madre" si la ocasión lo merece.

Éste es el origen de mi blog. Un lugar donde poder desembarcar toda esa carga de mala leche que terminaría agriando mi carácter si no me deshago de ella de alguna forma.

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